Los municipios huehuetecos de San Juan Ixcoy, San Pedro Soloma, Santa Cruz Barillas y Santa Eulalia han prosperado con las remesas que les envían los q’anjob’ales que viven en Estados Unidos. En ese país forman parte de los más de 15 mil indígenas guatemaltecos que se asentaron en la Florida a partir de 1980, cuando huyeron de la violencia. Las mujeres Q’anjob’ales aún mantienen sus tradiciones.

Los q’anjob’ales fueron conquistados por los españoles en el Siglo XVI. Durante la época precolombina se caracterizaron por comerciar con la zona que en la actualidad constituye el sureste de México. En la actualidad, este pueblo de origen maya se dedica al cultivo de la tierra, a la elaboración de artesanías y al pastoreo de ovejas, entre otras actividades productivas.

Q’anjob’ales de San Ramón, Barillas

La imaginería de Santa Cruz Barillas resalta por sus características propias: los rostros de las imágenes son indígenas. No menos famosa es la cerámica vidriada de San Pedro Soloma, en donde se fabrican ollas, jarros y comales. Tampoco dejan de llamar la atención los diestros marimberos de Santa Eulalia, cuyos instrumentos musicales tienen merecida fama. Los q’anjob’ales viven en el corazón de los Chuchumatanes, el macizo montañoso más alto de Centroamérica. Por ejemplo, en San Juan Ixcoy hay un monumento que señala la elevación del municipio: 3,352.51 metros sobre el nivel del mar. Como en otros grupos de origen maya, la cultura q’anjob’al se basa más en la palabra que en los documentos escritos.

Así, los ancianos transmiten su sabiduría a los jóvenes, en días especiales marcados por el tzolkin (calendario maya de 260 días). Sus conocimientos no son para la “gente común”, sino sólo para los elegidos.

Incluso, por su sabiduría y experiencia, los ancianos son más respetados que las autoridades civiles y religiosas oficiales.

Otros variantes del nombre incluyen Kanjobal de Santa Eulalia, Kanhobal, Qanjobal, Conob, y Kanjobal oriental. La familia de lenguas mayenses incluye 31 idiomas, de las cuales 2 son extintos. La rama q’anjob’al incluye también los idiomas chuj, acateco, jakalteco y tojolabal. Los idiomas q’anjob’alanos son considerados como los más conservadores de las lenguas mayenses, aunque existen también innovaciones interesantes.

HISTORIA

Período Prehispánico:

El Pueblo Maya Q’anjob’al ha forjado su propia cultura, forma de organización social, idioma, traje, música, costumbre, ciencia como la astronomía, astrología, cosmología, arquitectura, matemática, la teología sagrada, el calendario agrícola, el sagrado y el lunar. Se establecieron en lugares y altares sagrados para realizar las ceremonias. Con estos interactivan con la naturaleza, con el universo y las energías universales que cultivaban desde tiempos inmemorial. En cuanto las actividades, trabajaban sobre la pintura, la escultura, la música, la danza, la literatura, la tradición oral y otros. Con la llegada de los invasores españoles acompañados de frailes, ejércitos se cortó el proceso de la evolución cultural, espiritual, lingüístico, social, económico. Tildaron como cosas del diablo a la espiritualidad maya; provocaron daños inconcebibles que afectan aún en la actualidad. Los frailes ignoraron que los elementos culturales Q’anjob’al formaban parte del desarrollo del Pueblo.

Período Colonial:

En el período colonial se provocó una terrible destrucción cultural y espiritual al pueblo Q’anjob’al calificada como el genocidio, etnocidio al igual que otras comunidades lingüísticas. Se hizo un cambio sobre el sistema de organización, educación, espiritual y economía del pueblo Q’anjob’al. Desde esa época se dio inicio todas las maldades que aún sufre el pueblo en la actualidad. De la misma manera los extranjeros iniciaron la practica del axioma de la eugenesia para conseguir la homogeneidad racial, resultado de ello nació el mestizaje.

Administración:

Una de las actividades que realizaron los criollos, y misioneros, principalmente durante la época del colonialismo fue la apropiación de tierras fértiles en las tierras cálidas y templadas acompañados del repartimiento de la población Q’anjob’al para servir a los invasores. Producto de la nueva administración se dio inicio la extrema pobreza sobre el pueblo.

Período poscolonial:

Pese a que desde la invasión se dio un proceso de destrucción a la cultura Maya. En los años de 1900 a 1950, se le dio mayor prioridad la evangelización al pueblo Maya Q’anjob’al bajo la orden de los frailes dominicanos, sacerdotes y de los primeros catequistas Q’anjob’ales. Fue donde los líderes de la nueva evangelización quemaron las cruces mayas existentes en las aldeas. Se construyó las capillas en las ladeas. Se doctrinó a los mayas por los catequistas Q’anjob’ales y sacerdotes. La practica de la espiritualidad Maya Q’anjob’al se debitó por la nueva enseñanza impuesta, calificando a la espiritualidad comoc cosas del mundo e inframundo.

Ubicación Geográfica Lingüística:

El doctor Tomás Terrense Kaufman, lingüista e historiador; afirma que los primeros ancestros mayas Q’anjob’ales, se asentaron en las tierras bajas conocidos ahora como municipios de San Juan Ixcoy, San Pedro Soloma, Santa Eulalia y Santa Cruz Barillas del departamento de Huehuetenango. Actualmente existen testimonios claras que en los municipios mencionados vivieron los primeros mayas por las siguientes razones:

  • Por la existencia de altares y cruces Mayas
  • Por la conservación lexicales cosmogónico del idioma Q’anjob’al.
  • Por el sistema numérico Q’anjob’al que guarda la originalidad.
  • Por la existencia de los templos antiguos.
  • Por la existencia del señor Jolom Konob’
  • Por la existencia de los altares mayas y los guías espirituales que hay en los municipios que cubre el área linguística Q’anjob’al

Aún existe controversia acerca de la forma de escribir el nombre del idioma, pero el más usado es: Q’anjob’al.

Fuentes: Comunidad Lingüística Q’anjob’al, Wikipedia & GuateZona.

Si deseas aprender lo básico de este idioma, visita la página de Juana Baltazar Diego, una señora Indígena Q’anjob’al, originaria de Barillas, quién ahora vive en Suecia junto a su esposo Hammarkullen, en la ciudad de Gotemburgo.