A tres días de la implementación del estado de Sitio en Santa Cruz Barillas, Huehuetenango, el diario oficial publica el Decreto Gubernativo 1-2012 que oficializa esta medida para recuperar la gobernabilidad en el municipio.

Según lo establecido en la publicación en el Diario de Centroamérica, la vigencia será de 30 días y se restringen los siguientes derechos ciudadanos: libertad de acción, detención legal, interrogatorio de detenidos o presos, libertad de locomoción, portación de armas, derecho de reunión y manifestación, con excepción de reuniones de orden religioso, deportivo, estudiantil y artístico.

A partir de hoy el Congreso de la República cuenta con tres días hábiles para conocer la disposición.

Se decretó Estado de Sitio en respuesta a los disturbios provocados por un grupo de personas que intentaron quemar una vivienda en oposición a un proyecto hidroeléctrico.

Los pobladores irrumpieron el destacamento militar situado en la localidad, agredieron a varios soldados y sustrajeron cuatro fusiles.

Al municipio se han movilizado 450 agentes de la Policía Nacional Civil y más de 200 elementos del ejército.

Procesan indígenas capturados bajo estado de sitio en Guatemala

Un grupo de líderes indígenas que fueron capturados por el ejército en una población del noroeste de Guatemala que se encuentra bajo estado de sitio, quedaron sujetos a proceso y encarcelados por presuntamente protagonizar una protesta por el asesinato de un campesino que se oponía al proyecto hidroeléctrico, en que un soldado también resultó herido.

El vocero del ministerio Público, Ricardo Marroquín, informó el viernes “las primeras ocho personas detenidas el 2 de mayo fueron trasladadas a la capital donde un juez decidió enviarlos a prisión preventiva”.

Se les adjudicaron los cargos de asociación ilícita, robo agravado y atentado, explicó Marroquin.

Otras tres personas, entre las que se encuentra una mujer de 74 años, fueron arrestadas el jueves en Santa Cruz Barillas.

Ninguno de los detenidos es sospechoso de haber matado al campesino, dijo Marroquín.

Sin embargo, líderes indígenas nacionales, entidades académicas y organizaciones de derechos humanos consideran que el estado de sitio busca amedrentar a la población local debido que se oponen a la construcción de un proyecto hidroeléctrico autorizado por el gobierno en esa jurisdicción.

Con su decisión de imponer estado de sitio, Pérez Molina, el primer militar que gobierna Guatemala desde la reinstauración de la democracia en 1986, le confirió al ejército facultades para detener a civiles sin orden de juez, realizar allanamientos a moradas y reprimir por los medios que considere pertinentes cualquier grupo, asociación o manifestación que contravenga las disposiciones que tomen en el lugar.

Fuente | Prensa Libre