Laguna Lachuá: visítela antes que el gobierno la destruya!

Lachua-Lachua

Pobre país, hace años destruimos el Lago de Amatitlán y nadie quiere rescatarlo. Seguimos contaminando al de Atitlán y el gobierno comienza a relativizar la noticia, haciendo que se olvide. Peten-Itza no tardará en sorprendernos cuando se convierta en pastizales fértiles para nuevas mansiones y hoteles alrededor de los potreros en que se convertirá Petén.

Pero la tragedia prevenible es la de Lachuá, esa joya rodeada de destrucción allá al norte del municipio de Cobán, cerca de Playa Grande, Ixcán. La noticia de la próxima construcción de la Franja Transversal del Norte atravesando el parque que rodea al lago es la muestra mas vergonzosa de la indiferencia del Estado a evitar la completa destrucción de las maravillas naturales con las que apenas contamos.

Así que apúrese amigo barillense, reserve su lugar en el próximo tour para conocer Lachuá, antes que lo destruyan, talen y quemen y que lotifiquen las orillas del lago y lo que quede le pongan una pared perimetral.

La laguna queda aproximadamente a 4 horas de Barillas, y es un lugar paradisíaco donde puede pasar unas excelentes vacaciones.

Pobre país.

Hay quince áreas en riesgo por construcción de Franja Transversal del Norte

El paso de la carretera de la Franja Transversal del Norte (FTN) por el Parque Nacional Laguna Lachuá no es el único caso que pone en peligro un sitio protegido. Grupos ambientalistas han identificado 15 áreas más que corren riesgo debido a la megaconstrucción.

La Fundación para el Ecodesarrollo y la Conservación (Fundaeco) ha identificado 10 zonas naturales y cinco arqueológicas bajo amenaza por la construcción de la megacarretera entre Modesto Méndez, Izabal, y la finca Trinidad, Huehuetenango.

De las 10 áreas boscosas en peligro de extinción solo el Parque Nacional Laguna Lachuá y la finca Chocón tienen categoría de zonas protegidas.

Tres riegos

La organización ambientalista considera que hay tres riesgos si no se implementa un plan de contención para el cuidado del entorno natural.

El primer impacto negativo podría ser inmediato y resulta de las actividades de construcción y asfaltado de la carretera.

“Estos impactos afectarán una franja de cinco kilómetros de largo del trazo de la vía”, revela en un estudio realizado por Fundaeco en la vía.

Además, la valoración contempla impactos directos territoriales, que afectarán una franja de territorio de cinco kilómetros a cada lado de la carretera.

“Los bosques con mayor accesibilidad podrían sufrir mayor depredación, cacería y deforestación”, según el documento.

El estudio proyecta efectos indirectos regionales, los cuales podrían estar vinculados con procesos económicos en el mediano y largo plazos.

Propuesta

El documento de Fundaeco señala que es indispensable cumplir con el artículo 47 del decreto 22-2005, el cual dio vida a la FTN, para evitar los tres niveles de impacto.

También propone declarar un sistema regional de áreas protegidas que acuerpe a las 15 zonas propuestas para conservación.

Por último, el estudio propone la formulación de un plan de ordenamiento territorial en la región, para limitar la expansión de actividades dañinas al ambiente y las comunidades asentadas a lo largo de la carretera.

Otra de las propuestas de Fundaeco es el establecimiento de un grupo de acompañamiento y observatorio socioambiental que monitoree los impactos, haga recomendaciones y oriente las inversiones de compensación y mitigación a lo largo del trazado.

En el caso del parque Lachuá, Claudia Sántizo, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de Áreas Protegicas (Conap), ha insistido en que nada se puede hacer para cambiar la ruta de la FTN, por lo cual implementará acciones de mitigación.

Preocupa tramo cuatro

Fundaeco recomienda al Gobierno que revise y modifique el trazo de la carretera en los sectores en que no exista un trazado definitivo.

“Este es el caso principalmente del norte de Huehuetenango, en los municipios de Barillas, San Mateo Ixtatán y Nentón, en los cuales se deberá evaluar cuidadosamente el trazo, para no atravesar bosques naturales prioritarios”, revela el estudio de Fundaeco.

Además, se hace hincapié en que se guarden distancias lo más posible del trazo de la carretera de las lagunas de Maxbal y Brava, las cuales también se encuentran en el norte de Huehuetenango.

Se intentó obtener comentarios de Sántizo, del Conap, acerca del estudio de Fundaeco; sin embargo, no fue posible contactarla a su teléfono celular y tampoco se pudo localizar a su relacionista público Carlos Fernández.

Fuente | Prensa Libre