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Barillas, entre subidas y bajadas

Barillas, entre subidas y bajadas



El centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala CEDFOG, a través de su escritor e investigador Pedro Alberto Guzmán Mérida, publicó el libro titulado “Olas en la sierra: eventos, casos y observaciones del desarrollo de Huehuetenango” en el año 2004.

En 17 páginas de este libro, se escribe la historia de desarrollo del municipio de Barillas, desde una perspectiva sociocultural y de desarrollo humano.

Hacemos la aclaración de que ésta, es una transcripción del documento original sin modificaciones. Sin embargo cabe mencionar que algunos datos proporcionados son obsoletos, debido a que éste libro se escribió antes y durante el año 2004. De ese año hasta nuestros días, muchas cosas han cambiado, incluso, quizá, la forma en que se venía dando el desarrollo en nuestro municipio.

Invitamos al lector barillense y extranjero a deleitarse con esta monografía social y de desarrollo del municipio de Santa Cruz Barillas

Fuente | Libro: Olas en la sierra: eventos, casos y observaciones del desarrollo de Huehuetenango – CEDFOG -

Historia

Barillas pareciera el colofón del “desarrollo fraccionado o a plazos”: momentos de avance por un lado, retrocesos en otros y poco movimiento a veces. Y tal vez en parte se deba a la historia de este municipio, que se inicia cuando a principios del siglo pasado el presidente Manuel Lisandro Barillas emite un Acuerdo Gubernativo. En agradecimiento al presidente, los pobladores de ese entonces bautizan al nuevo municipio con su apellido. Poco después, en el tiempo de Manuel Estrada Cabrera, se hicieron adjudicaciones de tierra por “servicios prestados a la patria”, como fue mencionado anteriormente el caso de Chancol y el conato de guerra con los Huertistas (1906). Este hecho marcaría la primera oleada de colonización de la zona norte de Huehuetenango. La segunda oleada se define mejor a partir de los años 60, cuando se inicia migración masiva a Ixcán, Huehuetenango y Quiché. En este período de “microreforma agraria estatal”, los gobiernos procedieron a vender tierras ociosas a pequeños, medianos y grandes agricultores. El parcelamiento de Ixcán fue todo un acontecimiento que llevó cientos de familias de los municipios q’anjob’ales, ladinas, mames, chujes, k’iche’s, etc., a comprar o arrendar tierras para la producción especialmente de maíz. El comercio floreciente hizo que migraran temporal o totalmente personas de Totonicapán dedicadas al comercio, quienes a la fecha son muy importantes dentro de la economía local. Esto sentó las bases para que Barillas en la actualidad represente con fidelidad la Guatemala pluriétnica, multicultural y multilingüe. La oleada se paralizó durante la guerra, historia que ha quedado registrado en otra parte.8 Tras a la guerra, el reasentamiento de poblaciones desplazadas, desmovilizadas y retornadas ejerció presión para realizarse una “nanoreforma agraria local”, por compra y venta de tierras, tanto por parte del Estado como en lo privado. Barillas fue destino de poblaciones de retornados y desplazados, por lo que ONG como el Alto Comisionado para los refugiados de Naciones Unidas (ACNUR), la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Misión para la Verificación de los Acuerdos de Paz de las Naciones Unidas (MINUGUA), tuvieran roles importantes.

El “boom” de las ONG.

En el período 1995-2000, Barillas experimentó la llegada de varias representaciones de ONG (más de 30), variadas en sus objetivos, desde las orientadas a los derechos humanos hasta las relacionadas con producción agropecuaria. El efecto directo fue inflacionario por inyección de cuantiosas cantidades de recursos financieros. El pago de salarios no usuales localmente hizo que subieran precios de rentas, bienes y servicios. Una persona traductora español-q’anjoba’l podía tener un salario superior a los Q2,500 en algunos casos. El año 2000 fue clave, pues las ONG recortaron sus actividades y cerraron oficinas, lo que se sumó al bajo precio internacional del café. Esto hizo que Barillas entrara en una crisis local por la falta de otras actividades económicas. Santa Cruz Barillas, la cabecera, ha dependido principalmente del comercio de abastecimiento de bienes y servicios a las aldeas del interior, y eventualmente a los municipios vecinos. El programa DECOPAZ llegó con la salida de las otras ONG y creó una infraestructura organizativa con nueve asociaciones de desarrollo integral microregional. Un logro muy importante para Barillas en este período fue la construcción de carreteras de terracería que actualmente conectan la mayoría de las comunidades del interior. Parte de este sistema fue la construcción del puente sobre el río Ixcán, que permitió la conexión con los departamentos de Quiché y Alta Verapaz a través de Playa Grande, Ixcán.

Estrategias locales de vida y política.

La estrategia de la población fue similar al resto del departamento ante la crisis aguda de 2000: migración a los Estados Unidos de América, por lo que a la fecha una persona entrevistada calcula que viven y trabajan allá cerca de 7,000 barillenses. La mayoría procedente de las aldeas, siguiendo la tendencia departamental. Las actividades económicas relacionadas con el tráfico de indocumentados se vieron drásticamente reducidas, casi anuladas, después del 11 de septiembre 2001. La sumatoria de todos estos fenómenos dio la pauta, según la mayor parte de personas entrevistadas, al incremento de la delincuencia local “cosa no vista anteriormente, usted”. Se incrementaron los asaltos a casas, comercios, transeúntes y vehículos por las diferentes carreteras del interior del municipio. A esto se sumó la tendencia a la violencia política que caracterizó la administración Portillo-FRG.

Como resultado de la guerra, la población literalmente se polarizó en el apoyo a esta administración, de tal manera que el candidato Ríos Montt se vio imposibilitado de aterrizar durante su campaña proselitista. Se notificaron algunos casos de linchamientos aducidos a la inoperancia del sistema de justicia; además, la policía nacional fue obligada a abandonar el municipio, aunque después retornó. A la fecha, los barillenses aseguran haber logrado cierto grado de tranquilidad “aunque ya no es como antes.” La depresión económica local permitió que algunos propietarios de tierras con deudas crearan una sobreoferta de propiedades, depreciando el valor de los inmuebles, lo que aseguran ha sido aprovechado por personas de otros municipios para adquirirlas a precios favorables. Algunas personas entrevistadas sospechan de la posibilidad del lavado de activos. La crisis del café vino a agudizar todos los problemas, y según los entrevistados es la causa principal. El café de Barillas es considerado en el mercado como “café bajo” por lo que los precios son menores a los estándares y su demanda es reducida.

Más sobre el “desarrollo fraccionado”.

Se observan avances en el transporte con una variada disponibilidad de horarios, además que se cuenta ya con una terminal de autobuses, asociada con un mercado y con varias instalaciones sociales. Se ha iniciado otro núcleo de crecimiento urbano de la Villa de Santa Cruz Barillas, en zonas que eran “fangales”, en dirección a la pista de aterrizaje de aviones. En el espíritu del “desarrollo fraccionado”, muchas de las calles principales continúan sin pavimentar, los ríos que atraviesan la villa y que sirven de drenaje aún no han sido cubiertos, la iluminación pública continúa siendo muy deficiente y funcionan únicamente dos hoteles. Al llegar al parque central hay tres obras de infraestructura que llaman inmediatamente la atención: el moderno diseño de la nueva agencia de un banco del sistema; la completamente remodelada escuela pública primaria con un diseño de arquitectura recordatoria de los tiempos de Manuel Estrada Cabrera y Jorge Ubico; y el Palacio Municipal, a un costo cercano a los Q5 millones (según el decir popular). Los servicios públicos continúan casi sin cambios llamativos, con excepción de la terminal de autobuses, desde los años inmediatos a la guerra. Los mismos hoteles siguen sin muchas mejoras; las calles con muchas deficiencias en la pavimentación en contraste con un edificio municipal, mucho mejor que el de muchas cabeceras departamentales de Guatemala; el de drenajes principales de la Villa están aún sin cobertura; la iluminación pública es bastante deficiente; y como una constante para Huehuetenango, el ornato y la limpieza no son una prioridad para los consejos municipales. En tanto los servicios públicos privados como telefonía, Internet, restaurantes, cafeterías, almacenes, ferreterías, etc., presentan una oferta apropiada y diversa. Incluso, los negocios orientados a la diversión son bastante populares, pues funcionan al menos tres servicios de cine-video populares con funciones de mañana, tarde y noche. El servicio interno de transporte se incrementó a partir de la terminal de autobuses, siendo mejor incluso que el de la cabecera departamental. Hay tendencia similar a la de Soloma en términos de servicios privados de salud. En la medida que el envío de remesas ha incrementado el poder adquisitivo de la población, la demanda y oferta de servicios de salud privados (médicos, sanatorios, centros de diagnóstico, laboratorios clínicos, etc.) ha proliferado. De igual manera ha sucedido con los servicios privados en abogacía y notariado, pudiendo notarse una buena cantidad de oficinas dedicadas a estos servicios.

Fracasos en desarrollo por el apuro.

Con posterioridad a la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, la cooperación internacional se volcó como en moda a Barillas, de tal manera que llegaron a instalarse más de 30 ONG en el municipio. Dentro de las iniciativas se declararon los Proyectos de Impacto Rápido (PIR) con el afán de crear cambios inmediatos en los medios de vida. Para resumir una pequeña parte de lo acontecido, está el caso de dos proyectos de beneficiado húmedo y secado de café en el norte de Barillas. Fueron instalados en dos comunidades que para ese entonces no tenían caminos. A su vez se utilizó gas como combustible para las secadoras de café. El costo de cada proyecto rondó el medio millón de quetzales. Unos meses después de su inauguración, estos proyectos dejaron de funcionar. En una comunidad clausuraron las instalaciones con cadenas y candados, dejando que la humedad y el oxígeno se encarguen de borrar la equivocación de los diseñadores de proyectos involucrados así como la cólera y vergüenza comunitaria. En el otro caso, las personas de la comunidad desmembraron completamente las instalaciones y la maquinaria, las que se distribuyeron entre los “beneficiarios” del proyecto. Afortunadamente para estos últimos fue una donación, por lo que no tuvieron que pagar en efectivo pero sí en pérdida de confianza.

El café omnipotente.

Barillas ha sido un municipio dependiente de una economía agrícola, derivado de la causa común que hizo que en su tiempo poblaciones enteras del interior del departamento, y eventualmente de fuera, migraran en búsqueda de mejores oportunidades de vida. El café fue por mucho tiempo el centro de la actividad agrícola hasta la caída de los precios en 1998. A partir de esta fecha, el deterioro económico fue marcado y las iniciativas productivas alternas se empezaron a manifestar. Desafortunadamente para los barillenses, el capital natural no les permite producir cantidades de café estrictamente duro. Según los resultados del muestreo de cafés realizado por otras instituciones,(87) Barillas pertenecería al segundo grupo Selegua Norte, junto a algunos cafés provenientes de La Democracia, Santiago Chimaltenango y Todos Santos, con valores de Taza promedio de 4.6 sobre una base de 10, lo que se refiere a un café con características suaves, moderadamente pronunciadas. Esto hace que la demanda en el mercado nacional no sea la misma que reciben los cafés de San Pedro Necta, por ejemplo (valor promedio de taza 5.7), por lo que la salida fue el café orgánico, en el mercado de cafés de especialidades. Para realizarlo, se requirió de la fundación de una asociación local de caficultores.

El comercio salvador.

Santa Cruz Barillas ha sido paso obligado del interior de Huehuetenango hacia Ixcán, tanto en la zona de Huehuetenango como de Quiché. Esta condición ha marcado la vida característica de la Villa de Santa Cruz, de tal manera que la proliferación de las diversas manifestaciones de actividades económicas comerciales ha sido siempre abundante. Y por igual de los diferentes actores involucrados. Una de las primeras agencias bancarias abiertas en el interior de Huehuetenango fue inaugurada unos diez años atrás. También como parte del efecto Maryknoll, existe una cooperativa de ahorro y crédito funcional. Simultáneamente funcionan otras tres cooperativas agrícolas en el municipio, con diversos grados de éxito. El comercio ha servido para el suministro de productos y bienes dirigidos a un mercado local, como de las comunidades en la zona de San Ramón e Ixcán Huehuetenango y Quiché. Don Juanito es una de las personas que hicieron del comercio y los negocios sus medios de vida. A pesar de haber tenido la oportunidad de agenciarse de tierras durante el período de colonización del Ixcán, optó por la apertura de un negocio de comida el cual opera en el nivel familiar hasta la fecha. Y al igual que él, la migración de personas de otras procedencias ha sido la constante (Soloma, Santa Eulalia, San Mateo Ixtatán, Totonicapán y San Marcos), motivados por la vida comercial de la Villa. La diversidad de oferta de bienes va desde los alimentos básicos, especialmente en el mercado municipal, hasta los relacionados con fotografía digital y teléfonos celulares, no siendo esto más que la réplica de los sucesos actuales en el departamento.

En cualquiera de los casos, los negocios tienen una oferta de productos surtidos. La caída de los precios del café ha reforzado la importancia del  comercio local, junto al envío de remesas de los Estados Unidos de América. Por lo que la cadena de dependencia cabecera-comunidades se visualiza de mejor manera: la mayoría de las personas emigradas proceden de las aldeas;  las remesas inyectan recursos a la economía local; el comercio prospera por el aumento del valor adquisitivo de la población; y el comercio se encuentra en la cabecera municipal. El mismo patrón de Soloma mencionado anteriormente.

Una asociación local de agricultores.

Es una asociación civil de agricultores que en ocho años de incursionar en la exportación de café en el mercado justo y orgánico, ha logrado posicionarse de una manera sólida y estable. Además de haberlo hecho hacia el exterior de la organización, internamente han logrado fortalecer un capital financiero que les permite cierto margen de financiamiento hacia los productores asociados. La asociación nació como iniciativa local ante la caída de los precios del café y el apoyo técnico y cooperación financiera internacional. Esto es, una agencia de cooperación internacional, un capital propio y la participación de compradores internacionales de café en el mercado justo; alianza que permitió multiplicar los capitales iniciales de la asociación, especialmente el social en términos de mercados externos. En la cosecha 2002-2003, la asociación logró exportar alrededor de 10,000 sacos de café en el mercado justo y orgánico, con precios alrededor de los US$146. La demanda actual superó los 12,000 sacos. Este aspecto puntualiza una idea del tipo de mercado sustentable, solidario y consolidado que actualmente tiene la asociación con un futuro prometedor. La asociación ha tenido alguna experiencia en comercialización de café tostado y molido. Paralelamente al café, la asociación ha tenido alguna experiencia mínima con cardamomo orgánico, pero sin muchas expectativas. Otras instituciones locales de desarrollo se encuentran más comprometidas con este último producto, aunque sin mucho crecimiento. Ante el futuro incierto del café en general y el crecimiento paulatino del mercado de café orgánico, la asociación busca nuevos mercados de otros productos agropecuarios. Los directivos tienen presente las experiencias de una de las organizaciones de segundo grado en Huehuetenango, que ha fomentado el cultivo del“palmito” en la zona de Ixcán. La producción está iniciándose y los productores no tienen mercado.

Coyunturas comerciales y políticas.

En una de las entrevistas una persona me comentó sobre la cantidad de “palmito” sembrado en la región de Ixcán, Quiché. La persona se dedica a la construcción y es propietario de una empresa. Ha sido contratista de varios proyectos en Barillas como escuelas, letrinizaciones, carreteras, etc. Durante el gobierno del presidente Alfonso Portillo, las autoridades municipales electas a través del partido político oficial (FRG), favorecieron a una empresa constructora propiedad de un ex comandante de la zona militar de Huehuetenango. Las concesiones fueron totales, por lo que el entrevistado se quedó prácticamente sin trabajo.

Como un ejemplo clásico de flexibilidad, optó por una estrategia de apoyo a un partido político con posibilidades de ganar la alcaldía municipal. Y por otro lado, una estrategia de negocios, por lo que pudo detectar la oferta potencial de “palmito” en el área. Debido a esto, realizó visitas a Escuintla, donde se encuentra una planta procesadora del producto. Con esta información y en contacto con personas emigradas a los EUA, piensa en la posibilidad de exportar aprovechando el CAFTA. En el caso que sucediera, aprovecharía como intermediario una serie de costos de inversión, trabajo y riesgo de los productores por el hecho de manejar diversidad, calidad y un mayor volumen de información. Tomaría ventaja de una producción subsidiada prácticamente por los productores. Probablemente todo a partir de mecanismos de planificación productiva deficientes que no consideraron prioritariamente un mercado confiable y seguro del “palmito”. Este párrafo pretende sobresaltar además otros eventos enlazados de alguna manera: a) la dimensión del contexto de vulnerabilidad del ciudadano común persona en el país; b) el efecto del nepotismo y la tendencia a la cleptocracia feudal; c) la ausencia de mercados sostenibles como “cuello de botella” en los medios de vida asociados con la agricultura, un clásico desde los años 70; d) las ventajas comparativas de la información representada por nuestro entrevistado contra los productores con menores capitales humanos (información) y sociales (amistades, conexiones); e) la flexibilidad y creatividad local para diseñar estrategias de vida y mantener la consecución de objetivos de vida. Una persona europea involucrada en un proyecto de salud en Huehuetenango mencionó la característica de las personas guatemaltecas de propiciar un “negocio por cuenta propia” aún teniendo un empleo. Esta persona hacía la comparación respecto a Europa, donde la mayoría de las personas depende solamente de un empleo. Creo que una respuesta se puede dar en términos de seguridad, ya que el entorno es demasiado variable en Guatemala por diferentes causas, incluyendo los “cuellos” (prerrogativas e influencias) por coyunturas políticas.

En este entorno de incertidumbre de “que va a pasar”, el contexto de vulnerabilidad adquiere la importancia necesaria como para diversificar las actividades económicas como una estrategia apropiada. Si no hay ingresos por un lado, los habrá por otro. Los países europeos indudablemente conceden mayor seguridad en todo sentido a sus ciudadanos.8 Al ser una constante en los casos analizados, la seguridad humana puede ser ampliada en otra parte.(95)

Producción “criolla” e iniciativas productivas.

Barillas, al igual que la mayoría de los municipios, tiene una producción de cultivos “criollos” bastante desarrollada, que le permite cierto consumo y venta a los pequeños productores. Esto es, producción de bananos, plátanos, múltiples cítricos, zapotes, guayabas, etc., los cuales usualmente son consumidos en una mínima parte y otra es comercializada de manera local. La mayor parte de esta producción se pierde por sobreoferta de temporada. Iniciativas de pre-industrialización como deshidratados han sido promovidas en algunas de las comunidades de Barillas, con un éxito mínimo pero sin expansión del mercado. Algunas de las personas entrevistadas fueron consultadas sobre la posibilidad de crear preindustrias de productos criollos, la que fue vista como una “salida” a la producción estacional.

Otras instituciones nacionales de apoyo agroexportador. A pesar de que la ANACAFE aún mantiene una oficina técnica en Barillas, la asociación local de productores tiene un sistema propio de extensión para cubrir las necesidades de asistencia técnica de los más de 350 asociados. La certificación para el café orgánico es proporcionada por una institución con cobertura nacional y reconocimiento internacional. La federación nacional relacionada con la caficultura también ha tenido presencia en Barillas. Anteriormente, realizaba algunos negocios con la asociación de agricultores, que terminaron porque no representaban ninguna ventaja para los locales. La federación desempeñaba un papel de intermediario “premiando” con Q5 a Q10 por quintal de café oro por sobre el precio de mercado nacional. La asociación ya se encontraba en ese momento exportando en el mercado justo, y por decisión de la junta directiva y gerencia dejó de entregar café a la federación. Esta última respondió cancelando un contrato de arrendamiento para una bodega en la que también funcionaban las oficinas de la asociación aduciendo falta de espacio, obligándola a moverse a otras instalaciones en Santa Cruz Barillas.

El apoyo deseado y nunca llegado.

Ya que la búsqueda y contacto de potenciales mercados es constante, la asociación de agricultores continúa afrontando las mismas circunstancias que otras organizaciones similares. El mercado actual del café se encuentra principalmente en la Internet y en el idioma inglés, por lo que ahora tienen que darle solución al llamado “nuevo analfabetismo”, falta de competencia en el uso y aplicación de la tecnología informática y del idioma inglés. Un resultado de la globalización que empieza a tener sus efectos en Barillas. Los directivos de la asociación se encuentran alertados al respecto y reconocen los adelantos en Barillas como resultado del mejoramiento de las formas de comunicación actuales.

Una iniciativa traducida en una “unidad de inteligencia de mercados” es bien vista por los directivos, la que permitiría a la asociación y a otras del departamento, tener información y contactos sobre productos y mercados a nivel mundial, que compense las deficiencias actuales en el capital humano con personas “nuevas alfabetas” especializadas en mercadeo de productos agropecuarios. Uno de los resultados sería la reducción de la cadena de intermediación entre el productor y el comprador final, mejorando los precios y dando más elementos de sostenibilidad de las organizaciones de productores.

Aunque la asociación ha recibido ofertas de apoyo por una de las asociaciones de segundo grado o piso del departamento, ninguna acción que la misma asociación haya realizado o pueda realizar ha sido concretada.

La asociación local de mujeres.

Una iniciativa local interesante y funcional es una asociación orientada al apoyo de las mujeres de la cabecera y comunidades del interior del municipio. Trabajan en el área de manualidades como textiles, confección de ropa, elaboración y comercialización de embutidos, productos derivados de las plantas medicinales y cosméticas como medicinas naturales, shampús, jabones, desinfectantes, entre otros. Para la construcción de la infraestructura actual, así como formación de las socias y junta directiva, han recibido la cooperación de agencias internacionales. Al momento de la entrevista tenían cinco años en operación y uno con las nuevas instalaciones que contemplan áreas para la administración, procesamiento de productos y ventas. Incluye un albergue temporal para “mujeres en crisis”, usualmente relacionadas con violencia intrafamiliar. Tienen un total de 78 socias activas pero atienden a unas 250 más en 17 comunidades del municipio. La importancia de esta asociación en relación con otras similares en el departamento es el grado de éxito con el cual ha funcionado desde su fundación.

Producción y funcionamiento. Esta asociación ha desarrollado una cadena de producción que parte de las parcelas familiares manejadas por mujeres de las comunidades hasta la comercialización interna y externa al municipio, aunque en un estado muy incipiente al momento. Las socias en las comunidades producen las plantas medicinales, las cuales son vendidas a la asociación, que las procesa en productos que luego comercializa a una escala aún muy pequeña. En el caso de los textiles utilizan el mismo mecanismo que en otras asociaciones: las socias dan las piezas terminadas a la asociación en consignación y les son canceladas a la venta. En el área de embutidos, y a pesar de tener demanda local, la maquinaria, insumos y equipo requeridos, no han podido desarrollarlos por falta de apoyo municipal para la instalación eléctrica adecuada, al menos al momento de la entrevista. La asociación tiene una venta de insumos para textiles como hilos, accesorios, lanas, etc., para las socias y público en general. Algunas de las socias han recibido capacitaciones específicas para la elaboración de los productos que ofertan, las que a su vez utilizando un método de “capacitando-capacitadoras”, han transferido las técnicas necesarias a las beneficiarias finales en su propio idioma. La asociación ha hecho gestiones y ha enviado a hijos e hijas de socias a capacitaciones fuera del departamento en diversos temas como medio ambiente, relaciones y derechos humanos, ecoturismo, etc.

Necesidades básicas no materiales.

Una de las personas directivas entrevistadas hizo énfasis en que la primera capacitación para las nuevas socias es sobre autoestima, en equidad de género y en derechos humanos. Ella cree que si no se hace esto, tienen más dificultades para capacitarlas en aspectos productivos. En sus propias palabras, es necesario “levantar a las compañeras”. Una explicación podría ser dada con la teoría de la jerarquía de necesidades de Maslow, en la que las mujeres de esta asociación requieren de valores relacionados con el sentido de seguridad, pertenencia y amor; así como de autoestima y estima social. Este punto lleva a recordar los “niveles de existencia” individuales descritos por Graves.(15) Creo que éste es un punto muy importante porque puede dar una idea de las necesidades sentidas por la población femenina beneficiaria de los proyectos. Y aquí la importancia del enfoque de género en los proyectos de desarrollo para que sea entendido por el personal. En este concepto de “niveles de existencia” se asume que las personas van llenando condiciones de necesidad y necesidades sentidas progresivamente. Por características personales y del entorno, no todas las personas y poblaciones, por consiguiente, se encuentran en los mismos niveles de necesidades (que al ser cubiertas se convierten en el concepto de “desarrollo”: satisfacción de necesidades humanas). Esto quiere decir que la planificación de proyectos debe considerar los niveles de existencia con el fin de optimizar recursos y acciones. Las personas naturalmente colocarán más atención, esfuerzo y tiempo a aquéllas acciones de desarrollo que tiendan a resolver las necesidades sentidas principalmente, dejando en un segundo plano aquéllas que dejaron de serlo o aún no lo son. Entonces, no todas las personas se encuentran en los mismos niveles de satisfacción de necesidades, habrán algunas en los niveles básicos en tanto que otras en niveles de autorrealización.

La necesidad y la libertad de aprender.

Hablando sobre las expectativas de logros de la asociación a futuro, una de las entrevistadas dijo: “Esperamos que nuestra área de capacitaciones sirva para que las mujeres y los hombres de la zona podamos aprender más cosas que nos sirvan para vivir mejor y tener nuevas alternativas económicas.”, en una alegoría directa a las necesidades de información. Otras agregaron “conocemos que la igualdad entre hombres y mujeres es importante para que nuestro país alcance la paz”, como una forma de enfatizar sobre las necesidades de equidad, reconocimiento y autoestima. Y para orientar la ruta del desarrollo de Guatemala y reenfozar sus necesidades sentidas manifestaron: “A partir de la firma de los Acuerdos de Paz, en nuestro municipio se empezó a hablar de la importancia de la participación de las mujeres.

Esto nos dio mayor seguridad para organizarnos.” [El énfasis es mío.] Sumado a lo anterior, las personas entrevistadas de la junta directiva están convencidas de que en la medida en que el trabajo de la mujer se visibiliza económicamente por medio de las actividades de la asociación, los “maridos” apoyan más abiertamente, e incluso ellos mismos buscan información sobre la forma de asociarse. Las mujeres ganan autoestima, seguridad, respeto del marido y poder dentro de la familia al generar ingresos. A pesar de esto, las mujeres que conforman la junta directiva y algunas comisiones de trabajo no reciben ninguna remuneración por el tiempo cedido a la asociación.

El factor sicoemotivo de la producción remunerada.

Una persona que asesora a la asociación de mujeres mencionó otros beneficios no visibles de las actividades productivas que realizan las asociadas.

Funcionan como terapia ocupacional productiva que favorece a la declinación de la violencia intrafamiliar e incrementa la autoestima de las mujeres. Debido a los efectos de la migración de los esposos y a la cultura discriminativa y excluyente hacia la mujer, muchas de las socias sufren procesos de depresión y ansiedad. Los problemas sicoemocionales no son precisamente resultado de la guerra, pero sí de la situación actual. Las mujeres campesinas tienden a estar mucho tiempo “encerradas” en la casa por el quehacer doméstico, lo que les permite pensar repetitivamente en “los problemas de la casa y se torturan todos los días”. La persona entrevistada aseguró que una de las explicaciones del por qué la mayoría de fieles en la iglesia son mujeres, se debe precisamente a estas condiciones emotivas y sicológicas. Aunque para nosotros parezca algo “normal”, asegura que el hecho de poder hablar con personas como embajadores para solicitar ayuda, es un gran logro que les aumenta la autoestima y la seguridad en sí mismas. Las actividades que la asociación pro mueve en la población de mujeres de Barillas son para “apartarlas” momentáneamente de las pequeñas cosas diarias y generarles algunos ingresos económicos.

Aprendizaje y aplicaciones.

Hay un caso que demuestra los logros que algunas mujeres han tenido en contra del rol de exclusión tradicional. María, una mujer q’anjob’al de más de 70 años, tiene una nieta que fue violada a los nueve años de edad por un hombre de la misma comunidad. Anteriormente habían sucedido tres casos similares que no habían sido denunciados por temor y/o vergüenza de los familiares y afectadas. La señora María había recibido capacitación en derechos humanos y promoción legal. Haciendo uso de lo aprendido, inició un proceso legal en contra del hechor y, después de muchos contratiempos, logró su condena. Lo que la resalta la entrevistada sobre el caso de María es el haber hecho uso de lo aprendido y la confrontación abierta a la cultura tradicional negativa de la comunidad, la que finalmente terminó apoyándole. La asesora de la asociación está convencida de que se pueden lograr cambios sustentables y sostenibles en las personas con el proceso natural de lograr primero conocimientos, los que se traducirá en actitudes, para visualizarse finalmente en prácticas. Por ello coincidimos que el punto central del subdesarrollo está en el manejo de pocos volúmenes, diversidad y calidad de información. María quizá no hubiera sabido exactamente qué hacer y cómo hacerlo si no hubiera tenido información legal del Estado de Guatemala y no solamente de su comunidad. El contraste se dio en otro municipio en donde después de un curso de capacitación de promotores de salud, tuvo que fumigarse el hospedaje por una fuerte infestación de piojos. El desarrollo también es personal y no sólo para sugerirlo. Quise seguir enfatizando en este tema porque me parece que es muy importante y que de alguna manera, para los que trabajamos en proyectos de desarrollo, a veces no se visibiliza en toda su magnitud e importancia: las necesidades sicoemotivas de las mujeres campesinas en particular. A la asesora le pregunté qué era lo que había aprendido de su trabajo en esta asociación. Su respuesta fue: “(…) y además, he aprendido sobre la importancia de la perseverancia y la paciencia ante circunstancias adversas (…)”. Para esta persona con un grado universitario, y por lo consiguiente en otro “nivel de existencia” por las necesidades propias, existe un beneficio para todos procedente de niveles de existencia más básicos. Todos tenemos algo, que enseñar y que aprender a la vez.

Esta historia sobre el desarrollo de Barillas, también se encuentra publicada en la Biblioteca de ésta página, para preservar nuestra historia.



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Un comentario

  • Xhuxhep B'alam Imox says:

    Chi wa’ skawil hek’ul hemasanil, maqex chi je’ yilon aj koq’anjob’al. Ayinti akawal chin tzaloji yet chi wiloni tol ay maktxel chi je’ tz’ib’li yin koti’, kax chi tz’ib’li axka yin txolilal. Axka jun naq juxhtaq max tz’iben ay jun ab’ix ti, chi wila’ tol yojtaq naq txolilal, asannej jabòq b’ay max k’aytoq naq, yujtol moso naq, palta lanan yahon ok naq yin sk’ul kuyoni. Axa pax ayon jet konob’ hon ti’, akawal chon k’ayek’oq. man jojtaq txolilal kotz’ib’li, tok’al chi jal yul jet, axka jun naq juxhtaq chi alon FOREVER. chex wiptzenej yet che yahon ok yip koq’anej, manoqab’ chi he yihel yip, yujtrol masanil q’anej yowalil ay txolilal chi yun kotz’ib’eni, axka ya’on español tol ay maktxel chi aq’on ok yin txolilal axka Real Academia Española. Kayk’axtu ya’on txolila koti’ ay maktxel chi mulnaj ok yin yet chi tz’ib’elay yin txolilal mawal axka Academia de Lenguas Mayas de Guatemala, aton max mulnaj ok yin, yujtu max elteq jun Acuerdo Gubernativo No. 129-88 b’ay chi yala’ tzet yechel tz’ib’ chi je’ q’anlayi yet chon tz’ib’li yin kot’i, b’ay inciso j) MAYA Q’ANJOB’AL. Yujtu tu xin maj je’ jaloni tol k’am chi jilon aj tzet chi yal cham moso yin yab’ix, mosos cham axa pax ayonti jet konob’ kob’a, manej ji’el kok’ixwil sataq heb’ konob’, aton yujtu chi allayi tol aytoq pojanil koxol, k’am chon ok yin lajti. jilejteq kob’a xin, yowalil chi jahok masanil yin txolilal, ta k’amaq kayton tu chi yun lajwi ay junoq ti’ej, yujtol tx’oqtx’oq k’al tzet chi yal heb’.

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